El estreno de “Justicia
Criolla”, coincidió con un momento de complicada efervescencia social.
Las difíciles condiciones de vida de los trabajadores originó una
serie de huelgas y protestas masivas. La acción de anarquistas,
socialistas y sindicalistas provocó la reacción del Estado bajo
la forma de la ley 4.144 (llamada de Residencia, sancionada en 1902),
que permitía deportar a los dirigentes considerados más peligrosos.
“Justicia Criolla” (1897)
Letra: Ezequiel Soria
Música: Antonio Reynoso
Era un domingo de carnaval
y al “Pasatiempo” fuime a bailar.
Hablé a la Juana para un chotis
y a enamorarla me decidí
En sus oídos me lamenté,
me puse tierno y tanto hablé
que la muchacha se conmovió
con mil promesas de eterno amor.
Hablé a la mina de mi valor
y que soy hombre de largo spor;
cuando el estrilo quiera agarrar,
vos, mi Juanita, me has de calmar.
Y ella callaba y entonces yo
hice prodigios de ilustración;
luego, en un tango, che, me pasé
y a puro corte la conquisté.
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